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... Ando en blanco...
Cansada, se vino el bajón después de todo el trabajo administrativo. Hoy es 1º de mayo, ya en dos días más estaremos a 3 nuevamente.
Poco a poco siento que me reconcilio con el tiempo, retomo los planes que no contemplan a Mailén. Planes que estaban antes de que apareciera ella en nuestras vidas... Es obvio que ha sido todo un reto, un desafío, retomar la vida que se tenía con algo de entusiasmo... Porque siendo sincera, ir a trabajar es para despejar mi cabeza pero que me sienta entusiasmada haciendo lo que hago... No, aunque eso viene de antes. El que intente hacer mi trabajo de la mejor manera no quiere decir que ame lo que hago.
La palabra de estas semanas ha sido "intentar", tomo este presente como un nuevo momento, porque no es llegar y tomar las cosas que tenías antes del embarazo frustrado, es replantearte como persona y como mujer, enraizarte otra vez y ver si se puede empezar este nuevo presente.
¿Se sonríe? sí! claramente se sonríe en todo momento... En el trabajo... En casa... En familia, me he reído siempre... Pero la sensación de plantarse en la vida otra vez, es distinta. La que se ríe ahora se ríe asumiendo el dolor, asumiendo lo que no fue y que intenta levantarse de nuevo. La risa aún no está del todo completa por decir de alguna manera, porque se siente que se te fue el brillo, a veces se siente que hasta forzada sale... Pero al menos sale.
Hay muchas cosas que cambian en tan sólo dos meses, el tiempo y sus juegos ¿No?... Al principio sentía que era algo y que no lo era a la vez. Como escribí antes por ahí, semanas antes eras un "proyecto de mamá" y después con suerte te miran por lástima porque no eres ni proyecto ni nada, eres parte de un fracaso resumido en un aborto involuntario. Incluso me atrevería decir que hay personas que piensan a que una todo esto ni le duele, que fue un trámite... Eso no me sorprende en todo caso...
Pasa que te cuestionas si eres o no mamá y de quién fuiste mamá. Porque para qué andamos con cosas, no soy una mamá como todas, soy una mamá de una bebé que vivió 4 meses de gestación y ahí paró de contar. Por lo qué a ratos tampoco me siento mamá: No alcancé a tenerla los 9 meses, no pude verla nacer viva, no la amamanté, no pude arrullarla, besarle sus pies, su pancita, hacerla dormir, sentirla llorar, verla dormir... No pude. Y esas cosas las hacen las mamás y los papás. Lo escribo así, algo directa, porque al fin y al cabo las cosas han sido así.
Mailén ya partió y no estoy para llorarla como antes... Hace casi dos meses la lloraba desgarrada, vacía, hundida, sumergida en el dolor de ver que todo terminaba así... Ahora recuerdo lo que he tenido que vivir y pienso que es más que necesario pararme otra vez, que tengo salir de ésta, quererme nuevamente yo, sola sin ella en mi útero... que el perderla no significa que luego me levanto y sigamos jugando a ver si me embarazo -porque es increíble hay gente que te dice "Pero dalee si quedas al tiro embarazada... ¡Qué cuesta por la mierda que la gente entienda el dolor ajeno!- se trata de rearmarse como persona y como mujer. Manteniendo eso que parece ser esencia, pero ahora con nuevas "herramientas"...
No me considero de las personas porfiadas para aprender, pero últimamente que triste es estar aprendiendo a porrazos cuando una espera algo más que una tregua en la vida. Aún así, gracias.
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