Esta semana ha sido compleja, los recuerdos aparecen una y otra vez en mi cabeza y han estado más intensos esos pensamientos que sabiendo que no corresponden, aparecen igual. Mis amistades me han ayudado mucho a conectarme a tierra nuevamente y calmarme, han sido un gran apoyo. Mi esposo también lo ha sido, ambos salimos a flote lo que más podemos... Siento que sin querer nos hemos visto envueltos en ternura, cariños y risas que nos liberan un poco del dolor.
Hoy se cumplen dos semanas y parece que fueran eternas, llevo una semana ya laborando luego de que tuve una de reposo relativo. Ayer me di cuenta que tengo mucho trabajo más del que ya tengo para mantener la cabeza ocupada, en este momento alimenta mi neurosis de dolor pero hay ratos en que me hundo nuevamente en este infierno y camino por él liberando las lágrimas.
Hay momentos en que te sientes tan sola, que si bien hay personas queridas a tu alrededor llenándote de ánimo, el camino por infierno hay que hacerlo sola. En la vida cada quien tiene el suyo y no se supera si no somos capaces de recorrer ese lugar con el dolor ardiendo y con la valentía para hacer esa travesía.
Caminar por este lugar ayuda a comprender que no eres la única, que no serás ni has sido la única, que hay quienes se separan de sus hijos, antes o más tarde de lo que lo hizo una y el dolor es igual o más intenso del que se está viviendo, pero igualmente necesario de masticar, de tragar de hacerlo parte de tu vida. Eso es lo que cuesta, entenderlo para sí, asimilarlo, asumirlo...
Una de las cosas que impacta en los cambios por los que pasa una, es ver que los primeros días después de la partida de Mailén, mis pechos se llenaron de leche. Tenía 4 meses de gestación, nunca esperé que ocurriera. El dolor físico era soportable en comparación al dolor de alma, pero verlo hacía más intensa la pena. Es inevitable pensar que el cuerpo asume que pasaste por un parto (algo que efectivamente pasó en mi caso) y que el organismo asume que tienes a un ser ya fuera de ti esperando ser amamantado.
Durante el tiempo que estuve embarazada, y la verdad lo sigo pensando, creo que el acto de amamantar es un acto de infinito amor de la madre al hijo, es no sólo entregar leche que tu cuerpo produce para ese bebé, sino que además amor, conexión, cariño... Seguro algunos pensaran que es sobrevalorarlo, bueno en mi caso era algo que soñaba hacer algún día con Mailén, soñaba con el día en que estuviéramos solitas o con su papá al lado ver como se alimentaba y conectarme con esos ojitos negros.
Seguí con mi rutina de alimentación (comer cada 3 o máximo 4 horas) además de tomar esta semana mi bicicleta para movilizarme a mis trabajos, lugares que están a 15 a 20 minutos pedaleando normal. Todo esto me ha hecho bajar alrededor de 4 kilos hasta ahora, sumado a que se detuvo con medicamentos la producción de leche. El verse de golpe distinta a lo que ibas viviendo semana a semana, es impactante quizás a las mamás que tienen sus partos igual les pasa, pero verlo en una es fuerte y más aún cuando sabes que no hay bebé afuera y cerca tuyo. Verte el vientre frente al espejo e imaginar que tu útero se intenta acomodar nuevamente, sanar, recoger, ver que tu panza está como desinflada, que se vuelven a notar los huesos de las caderas y te conviertes en pellejo...
Con el miedo a enfermarse o adquirir una infección, sigo consumiendo vitaminas, lo bueno es que hasta ahora más allá de una alergia por la próxima estación, no he sentido. Tomo dos botellas de agua de 800cc o sea 1600 cc y al menos dos tazas de te o infusiones de manzanilla o jengibre de 300 cc. Sigo tomando leche y productos lácteos, al menos dos o tres: leche y yogurt, leche o quesillo... Esas cosas. Hay que seguir cuidando los dientes y los huesos. No consumo mucha carne o pollo, con suerte comeré dos cucharadas o cinco en toda la semana, así que trato de comer otros alimentos que contengan hierro, además que estoy en el límite con el hierro. Como al menos dos porciones de fruta, con el embarazo llegaba a 4 por lo cítricos, que sean lo más nutritivas posibles.
Intento hacer las cosas "bien" en pos del autocuidado, ya con pena es distinto funcionar pero tengo la seguridad que aprenderé a vivir con esto.
Comentarios
Publicar un comentario