... Hace 5 meses atrás, este día me lo imaginaba totalmente distinto... Primero, nada de pensar en trabajo, nada... hubiese sido en casita, viviendo mi prenatal con 36 semanas, disfrutando las últimas semanas de mi embarazo y preparándome para el parto. Hay una sola cosa que me imaginaba de este día: Estar los tres, regalonear... Ahora, no es así y no pudo ser.
Hoy es mi cumpleaños 31, ya pasaron 4 meses de que la vida nos dio otro giro y nos dijo: "Así, no..." y como he dicho en otras entradas, hay días buenos, hay días malos... Hoy es neutro, lo quiero ver desde la reflexión, ni siquiera desde "el entendimiento", creo que ya no hay mucho que entender, era vivir...
Puedo decir que los 30 años fueron bien vividos e intensamente, con las emociones al 200% o más, las circunstancias ahora me llaman a priorizar, a decantar, a tomar el mensaje de cada cosa que me está ocurriendo. Tratando de aprender lo que más pueda de todo esto y de lo que creo que no tiene relación a ello, también. Sucesos como estos nos hacen ver y más que eso, observar... "abrir los ojos" frente a la realidad, reaccionar... No sólo ver quienes están ahí para una, sino que también se ve como el entorno va tomando otra forma, otro sentido, como cambia la visión sobre las cosas, las personas, los momentos... a veces me pasa que valoro que de todo esta bomba he desarrollado la capacidad de valorar lo mínimo, lo simple, lo que parece insignificante... Es cierto que hay días en que pierdo la paciencia y creo que eso le ocurre a todo el mundo, aaaaa toooodooo el mundo... y me lo permito siempre, pero me refiero a ver un poco más allá...
Valoro más la vida aún, no sé que me trae, pero sea lo que sea lo recibiré y confío en que hay algo divino que ya tiene un plan para mí. Mientras tanto, me emociono de pensar en lo que sueño, en lo que quiero para mí, y que este nuevo año de vida sea para escribir más en esta historia. Que cada lágrima, que cada silencio, cada abrazo tenga esa luz que necesito, que cada risa, que cada palabra de aliento sea más impulso para mantener la mirada en alto... Que la luz de mi niña desde el cielo, acompañé nuestro camino y este nuevo año que empiezo... Cerrar mis pendientes, dar la vuelta al sol de pie y con la valentía, y aunque a veces pienso que me falta... sé que está, porque para vivir hay que tener mucho de eso.
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